A partir de los 45 años
We answer some of the most common questions about urological consultations, tests, and treatments.
El candidato ideal es un hombre con cáncer de próstata en fase inicial, sin extensión a otros órganos, ya que en estos casos la prostatectomía radical puede eliminar completamente el tumor.
La cirugía la realiza un cirujano especializado asistido por el robot Da Vinci. El sistema no opera de forma autónoma, sino que reproduce los movimientos del médico, mejorando su precisión, visión y capacidad de control.
El paciente suele permanecer ingresado unos cuatro días y continúa la recuperación en casa siguiendo las indicaciones médicas. Durante aproximadamente una semana llevará un catéter que se retirará en consulta.
La recuperación de la continencia urinaria es progresiva durante las semanas posteriores, alcanzándose en la mayoría de los casos en torno a los tres meses. En cuanto a la función eréctil, puede recuperarse en semanas o prolongarse hasta dos años, dependiendo de cada paciente.
Se recomienda evitar relaciones sexuales durante el primer mes y la reincorporación al trabajo suele producirse a partir de las cuatro semanas, o seis en caso de trabajos físicos.
Como cualquier cirugía mayor, existen riesgos como reacciones a la anestesia, sangrado, infecciones o formación de coágulos. No obstante, al tratarse de una técnica mínimamente invasiva, estos riesgos son menores que en la cirugía abierta.
Entre los efectos secundarios más frecuentes se encuentran la incontinencia urinaria, la disfunción eréctil y los cambios en el orgasmo, que pasa a ser seco tras la intervención. Estos efectos suelen mejorar con el tiempo, aunque su evolución depende de cada paciente.
A diferencia de la laparoscopia, la cirugía robótica ofrece visión tridimensional de alta definición y una capacidad de movimiento mucho más precisa. Esto permite al cirujano trabajar con mayor exactitud en zonas complejas, mejorando los resultados y reduciendo el impacto de la intervención.
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