Criocirugía prostática para el cáncer de próstata

La criocirugía prostática es un tratamiento avanzado para el cáncer de próstata que permite destruir las células tumorales mediante congelación controlada. Es la 3ª generación de sistemas de crioterapia con todas las últimas innovaciones de los últimos 10 años, con una técnica y maquinaria garantizada por todos los certificados de la FDA y CE. Se trata de una técnica segura, basada en sistemas de última generación certificados.

Detección de la patología

El cáncer de próstata es una enfermedad que puede presentar diferentes niveles de extensión y agresividad, lo que hace fundamental seleccionar el tratamiento más adecuado en cada caso. La valoración de factores como el PSA, el grado de Gleason o el estadío tumoral permite definir el riesgo de progresión y orientar la estrategia terapéutica. Existen distintas alternativas de tratamiento, como la cirugía radical o la radioterapia. Sin embargo, algunas de estas opciones pueden implicar mayores efectos secundarios o limitaciones. La criocirugía destaca por su capacidad de actuar directamente sobre la glándula prostática mediante un proceso controlado de congelación. Este método mantiene el control sobre las estructuras cercanas y reduce el impacto global del tratamiento.

Cáncer de próstata

Factores a valorar para una correcta detección
· PSA mayor o igual a 10
· Gleason mayor o igual a 7
· Estadío T2b-T3a

¿Para quién está indicado?

La criocirugía prostática está indicada en pacientes con cáncer de próstata con diferentes perfiles de riesgo. Puede aplicarse tanto en casos de riesgo medio o alto de infiltración periprostática, como en tumores localizados con bajo riesgo de extensión extracapsular. La indicación se basa en parámetros como niveles de PSA, puntuación de Gleason y estadío tumoral. También está indicada en pacientes con patologías múltiples o alto riesgo quirúrgico, en aquellos con desórdenes de la coagulación o que no aceptan transfusiones sanguíneas. Además, puede emplearse como alternativa a la cirugía o radioterapia, así como tratamiento de rescate en casos de cáncer persistente o recidivante tras otras terapias.

Tipos de tratamiento o cirugía para el cáncer de próstata

El tratamiento del cáncer de próstata incluye diferentes opciones, entre las cuales la criocirugía se posiciona como una técnica innovadora con características específicas.
1
Criocirugía prostática
Consiste en la congelación controlada de la glándula prostática mediante criosondas. Permite destruir las células cancerosas con alta precisión y control de las zonas tratadas.
2
Crioterapia de tercera generación
Utiliza sistemas avanzados con innovaciones tecnológicas recientes. Está respaldada por certificaciones internacionales como FDA y CE, garantizando su seguridad y eficacia
3
Cirugía convencional
Incluye procedimientos más complejos como la prostatectomía radical. A diferencia de la criocirugía, puede implicar mayor invasividad y limitaciones en caso de repetición.
4
Radioterapia y braquiterapia
Son alternativas terapéuticas que emplean radiación. La criocirugía evita los efectos indeseables de la radiación a corto y largo plazo.
5
Terapia de rescate
La criocirugía puede utilizarse en pacientes con recurrencia tras radioterapia o braquiterapia, ofreciendo una opción adicional de tratamiento.

Cómo se realiza el procedimiento

1
Preparación

La criocirugía se realiza en quirófano con el paciente bajo anestesia epidural o general. El procedimiento requiere una planificación precisa para garantizar el control de la zona a tratar.

2
Control ecográfico

Se introduce una sonda ecográfica por el recto que permite obtener imágenes detalladas de la próstata. Este control continuo es esencial para guiar el procedimiento con exactitud.

3
Aplicación de frío

Se colocan sondas de crioablación que congelan la glándula prostática mediante el uso de gas argón. Posteriormente, el calentamiento rápido se realiza con gas helio, permitiendo ciclos controlados de congelación y descongelación.

4
Monitorización

Durante todo el proceso se controlan las zonas sensibles mediante termopares, evitando dañar estructuras como el esfínter externo, el cuello vesical o el recto. El procedimiento suele incluir dos ciclos de congelación y permite un ingreso hospitalario breve, sin sangrado.

Resultados, beneficios y ventajas

La criocirugía prostática representa una alternativa eficaz en el tratamiento del cáncer de próstata, destacando por su precisión, seguridad y capacidad de repetición.
Sin sangrado
No requiere transfusiones
Recuperación rápida
Ingreso hospitalario entre 12 y 24 horas
Baja morbilidad
Incontinencia urinaria inferior al 1%
Terapia de rescate
En caso de fallo de otras técnicas
Cirugía repetible
Puede realizarse nuevamente sin riesgo
Sin radiación
Evita efectos secundarios indeseados

Áreas de especialización

FAQ

Resolvemos algunas de las dudas más habituales sobre las consultas, pruebas y tratamientos urológicos.

 La principal ventaja es su alta precisión y control térmico. A diferencia de técnicas más antiguas, la criocirugía actual permite cambios de temperatura muy rápidos (de -186 ºC a 40 ºC en unos 30 segundos), lo que mejora la eficacia del tratamiento y reduce el riesgo de afectar estructuras adyacentes a la próstata.

Pacientes con riesgo alto y medio de infiltración periprostática con 2 ó 3 de los siguientes factores:

  • PSA mayor o igual a 10 , Gleason mayor o igual a 7, Estadío T2b-T3a.
  • Enfermos con cáncer limitado a la glándula con bajo riesgo de extensión extracapsular:
  • Estadío T1b-T2a, PSA < o igual a 10, Gleason < o igual a 6, patologías múltiples, alto riesgo quirúrgico.
  • Alternativa a la cirugía y radiación en pacientes con cáncer de bajo riesgo de extensión extracapsular.
  • Pacientes con desórdenes de la coagulación.
  • Pacientes que no consienten recibir transfusiones sanguíneas.
  • Pacientes con cáncer resistente o recidivante tras braquiterapia y/o radioterapia externa.
  • Pacientes con cáncer extracapsular ( T3 ).
  • En pacientes con cáncer unilateral, unifocal y bajo riesgo de extensión extracapsular: para intentar evitar la impotencia conservando la banda neuro-vascular de un lado.

La recuperación suele ser rápida, con un ingreso hospitalario de entre 12 y 24 horas. El paciente puede retomar su actividad habitual en poco tiempo tras la intervención.

La técnica presenta una baja morbilidad y una incidencia de incontinencia urinaria inferior al 1%. Además, permite controlar las zonas sensibles para evitar daños en estructuras cercanas.

A diferencia de la cirugía radical o la radioterapia, la criocirugía no implica radiación ni intervenciones complejas. Además, puede repetirse en caso de persistencia del cáncer, lo que no ocurre con otras técnicas.

Sí, una de las principales ventajas de la criocirugía es que puede repetirse en caso de elevación del PSA o persistencia del cáncer, sin añadir riesgos significativos para el paciente.

Actúa mediante la congelación de las células tumorales, produciendo daño a nivel molecular, celular y estructural. También afecta al tejido circundante y a los vasos sanguíneos, reduciendo el aporte sanguíneo al tumo

La criocirugía actúa mediante un sistema de congelación y calentamiento controlado que destruye el tejido tumoral. Utiliza gas argón para congelar y gas helio para calentar rápidamente, permitiendo cambios extremos de temperatura en segundos. Este proceso se realiza en ciclos, generalmente dos, y permite tratar la zona afectada con gran precisión, minimizando el daño a los órganos cercanos.

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